Facebook Twitter Google +1     Admin

Ya no es ayer.

La mejor aventura es esa de los años chicos, la aventura de descubrir la vida. Cuando averiguas porqué existe el ombligo. Que te gusta el pompis de las chicas y que sus pechos valen para tantas cosas ... Luego, poco a poco, desde abajo, sentado en el borde de la acera, notas que los hombres no son como creías. Que de pronto se ponen muy serios al hablar de política y dinero, que le dan una importancia incomprensible al alcalde saliente; a que levanten el empedrado de la calle; a las letras grandes del diario, a la muerte de un viejo ... a se encirre el cielo. Y que pasan ante nuestros juguetes sin mirarlos. Un mundo muy raro, que cuesta mil trabajos entender, traerlo a tu cabeza  de risas y balones, de besos a la hora de dormirte, de dulces los domingos, de películas cómicas y cantares a corro en la Glorieta. Empiezas a entender que la vida es una lata. Pero son entendimientos de segundo, pues una falda que aletea, el chiste de un amigo o no sé que empujón de la sangre en tu cabeza, te vuelven la alegría, la risa por nada y la creencia de que todo es formidable.

Francisco García Pavón

Comentarios » Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris